¿Y qué dicen las galerías? Vol. II

Urvanity_crew Urvanity_crew / 1 octubre, 2020

Una vez más reunimos a los directores de tres galerías españolas para charlar y hacer un sondeo sobre la situación actual que está viviendo el mundo del arte tras la vuelta de las vacaciones (ver ¿Y qué dicen las galerías? Vol.I). La rueda ha vuelto a girar tras un largo periodo de estancamiento decisivo para muchas de ellas y su vuelta llega con hambre. Hambre de ver, sentir y vivir el arte de cerca. Sobre todo de cerca. Reunimos a Juan Pablo Yusto de la galería marbellí Yusto/Giner, que representa a artistas de la talla del internacional Javi Calleja, Ana Barriga o Julio Anaya Cabanding, Jasmin Waschl fundadora de Fousion Gallery en Barcelona, una de las pioneras del surrealismo pop en Europa con artistas como Vanessa Alice (Miss Van), Bruno Pontiroli o Víctor Castillo y a Goyo Villasevil, co-director de la madrileña Swinton Gallery, un referente del circuito del nuevo arte contemporáneo en España con artistas nacionales e internacionales que en su mayoría vienen influenciados por el arte urbano y el graffiti, como los madrileños Sabek, E1000 o el mexicano Saner. Escuchamos las distintas opiniones a cerca de las exposiciones virtuales, hablamos del futuro del mercado del arte, de un posible ajuste de precios y de las ventas en tiempos de digitalización. Por supuesto sin olvidarnos de hacer un repaso por sus futuros planes y las exposiciones por llegar. Porque sí, las galerías siguen activas, y nosotros con ganas de recorrerlas.

 

 

Tour virtual ¿si o no?
«Desde la cuarentena, nos ha quedado claro que lo de digital es el futuro y estamos orientando la galería en esa dirección. Ya habíamos realizado videos de sala con un recorrido virtual para nuestras últimas exposiciones y es algo que a partir de ahora queremos mantener. Nos ha funcionado muy bien con ese público que no puede visitar físicamente la exposición», dice Clio Yusto Giner, manager de la galería Yusto/Giner de Marbella. «Además, hemos incrementado la presencia en redes sociales y en plataformas de venta online», añade Juan Pablo Yusto, director de la galería. Goyo Villasevil, co-director del espacio Swinton Gallery en Madrid, coincide con Yusto en la importancia de estar visible de las plataformas de venta online, y a pesar de reconocer el rol cada vez más predominante de lo digital en el mundo del arte, apunta: «Las muestras virtuales no nos acaban de convencer, tal vez como acto puntual son interesantes, pero no como forma habitual. Han surgido de la necesidad, no desde el placer que supone ver, escuchar o vivir el arte», señala. «Nosotros no hemos realizado exposiciones o recorridos virtuales y nos han funcionado bien las ventas. Al coleccionista y amante del arte le gusta estar presente para apreciar los volúmenes, los colores y texturas. Quien compra una pieza de manera digital es por que ya conoce el trabajo del artista», añade. Defiende que las sensaciones, la emoción del entorno, el contacto personal con la galería, la relación de todas las piezas juntas y el discurso en sí es algo de lo que el mundo digital carece. «Nuestro modelo es algo diferente», se suma Jasmin Waschl, fundadora de Fousion Gallery en Barcelona. «Somos de las pocas galerías de Europa enfocadas al pop-surrealismo y eso ha provocado que desde el principio seamos una galería con más de un 50% de clientes internacionales. Tiene que ver con que este movimiento nació en EEUU y allí es donde más éxito tiene, así que antes de esta crisis sanitaria ya estábamos enfocados a una venta a distancia», aclara. Este verano han notado un incremento en las visitas a la galería, «la gente tiene hambre de ver arte, se sentía, y aunque estamos actualizados en lo tecnológico, no apuntamos al 100% hacia lo digital. Precisamente, para romper con esta sobreexposición a lo digital hemos decidido aumentar la impresión de catálogos y enviarlos físicamente a los coleccionistas por correo postal. No nos olvidamos del material digital pero se ha sobrecargado tanto la red que hemos apostado por otros caminos. Lo que hacemos no es un producto de masas y no queremos masificarlo», concluye sobre la digitalización de las exposiciones.

 

 

Un nuevo perfil de coleccionista
«No nos podemos quejar», dice Goyo de Swinton Gallery cuando preguntamos por las ventas durante estos últimos meses. «Durante el confinamiento han cristalizado algunos contactos previos y por ahora las ventas se han mantenido», continúa. Es algo en lo que coinciden las tres galerías. «No es que hayan aumentado ni bajado, pero destacaría que ha habido un cambio en las ventas, en la clientela», añade Jasmin de Fousion Gallery. Los coleccionistas fieles a sus galerías y a sus artistas representados han apoyado con sus compras a sus galerías, incluso destacan que con algún esfuerzo extra, adquiriendo dos piezas en lugar de una. «Pero además ha surgido este perfil de joven y mediana edad, amante del arte, que sin embargo antes no daba ese empujón hacia la adquisición, no planificaban ese dinero para comprar una obra, se lo gastaba a lo mejor en un viaje a Bali», añade Jasmin. «Nos ha contactado mucha gente que, al estar forzados a quedarse en casa, se han dado cuenta de que les falta arte en las paredes y hemos seguido vendiendo por ello», añade Clío Yusto sumándose a esta teoría.

 

El mercado del arte digital
¿Pero cual es la tónica de las ventas a partir de ahora? «Tras las anulaciones de Art Basel y Art Miami en diciembre, la tónica para nosotros no cambia. La venta por vías no presenciales será esencial para desarrollar la galería y poder vender piezas», dice Juan Pablo Yusto. «El sistema tradicional y el digital convivirán al 50-50, si no más. Va a seguir teniendo un gran peso lo digital en el futuro de las galerías, sobre todo a través del mercado digital de Instagram y paginas especializadas. Sin embargo, no creo que pueda reemplazar a las ferias tradicionales, donde se establecen relaciones mas personales que a través de cualquier plataforma online, además de poder interactuar mejor con las obras», añade Clio Yusto. En esto último todos los galeristas coinciden. Jasmin de Fousion Gallery continúa: «La gente se está acostumbrando a hacer las compras online, mira si no cómo Amazon ha aumentado sus ventas estos meses. Pero un punto incuestionable que es que la obra original en vivo no tiene rival. Tenemos coleccionistas a los que les cuesta mucho comprar sin verlo en directo y algunos han esperado a adquirir las piezas hasta poder tenerlas delante. Es verdad que otros sin embargo lo que nos piden son mil fotos diferentes, con marco, sin marco, junto a otros elementos… Aumenta mucho la carga de trabajo por que tenemos que preparar un buen material, digitalizarlo y hacer buenas fotos para transmitir esta sensación de la obra en vivo», continúa Jasmin.

 

 

El precio del arte
«El mercado va a tener que amoldarse a la nueva realidad», dice Goyo de Swinton Gallery. «No obstante, lo ideal es que nadie aproveche la pandemia para empeorar la situación de artistas y galeristas. Una visión oportunista del arte, lo único que traería es al cierre de muchas de ellas y que muchos artistas abandonasen su trabajo por otro que les permitiera vivir, lo que conllevaría a un empobrecimiento cultural y artístico», sigue a cerca de una posible caída en los precios del arte. «No estoy seguro», continúa Yusto sobre el tema. «Sectores semejantes por tipo de producto, como puede ser el de automóviles clásicos, esta sufriendo un ajuste de precios pero puede que no sea tan acusado en el mundo del arte. O al menos no será tan contrastable. Ten en cuenta que a diferencia de otros sectores en que se responde a una menor demanda ajustando precios, el nuestro es rígido y mantiene precios de los artistas, lo que conllevaría necesariamente a menores volúmenes de venta global», concluye. Jasmin de Fousion es tajante en este sentido: «No van a bajar los precios. El arte históricamente ha sido un medio de intercambio, una divisa. O compras oro, o inmuebles, o compras arte como inversión. Si te pones a mirar en la Historia del Arte los ciclos se repiten y es precisamente en los momentos de crisis cuando la gente tiende a poner su dinero en valores que se mantienen independientemente de la economía, es el momento para invertir en objetos que mantengan ese valor», afirma.

 

 

Programación activa
«Igual que el agua encuentra su grieta para seguir fluyendo cuando le ponen un obstáculo delante, los artistas siempre sacan lo mejor de cada momento vital. El artista es una persona sensible y en estos momentos capta la energía a la que tiene que responder, es una dedicación personal. Precisamente el arte contemporáneo es la respuesta al tiempo que vivimos, es siempre presente», dice Jasmin de Fousion Gallery. «Ahora todo se nota más lento pero la gente tiene ganas de activarse. Acabamos de inaugurar una muestra de ‘abstract’ y ‘conceptual’ graffiti, que se llamará “In Between Space, Time and Pattern of Chaos” con artistas de la talla de Will Barras, David de la Mano o Julia Benz», concluye. Las tres galerías en Barcelona, Madrid y Marbella siguen hoy abiertas al público, cada una bajo las restricciones sanitarias pertinentes en cada comunidad, y con nuevas exposiciones para visitar y planes para los siguientes meses. «Han desaparecido casi tres meses en la programación de Swinton y nos falta tiempo para encajar todas las exposiciones pendientes. Hemos vuelto este septiembre con la colectiva titulada “SEIS” con motivo de nuestro sexto aniversario con obras de Srger, DosJotas, E1000 o Kaufman», dice Goyo Villasevil. Además en noviembre expondrá Mario Mankey su tercer solo show en Swinton y más adelante el italiano 108 traerá a la galería su primera exposición en solitario en España. «Nosotros acabamos de inaugurar una nueva exposición de Ana Barriga en la galería que estará hasta finales de noviembre», dice Juan Pablo de Yusto/Giner. «Este año además teníamos previsto incrementar nuestra presencia en ferias internacionales pero al no celebrarse muchas de ellas no podemos seguir por este camino en 2021 por lo que seguramente reforzaremos aún más nuestra presencia en redes y canales de venta online», continua. «Ya es hora de dejar de presentar problemas, que para eso ya estamos bien informados con todas las redes, internet y medios audiovisuales, y empezar a dar soluciones», remata Yusto.

 

Fousion Gallery, Barcelona

 

Swinton Gallery, Madrid

 

Yusto/Giner, Marbella

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